Mucha de la expectación alrededor de Julio César Chávez Jr. en los inicios de su carrera, por no decir toda, se sustentó en el interés por ver si había heredado las habilidades boxísticas de
su padre. En términos generales, cuando los aficionados y analistas vieron a Chávez Carrasco en el cuadrilátero, el recuerdo del llamado 'César del Boxeo' fue automático, al menos por el estilo para soltar golpes y combinaciones, muy en especial el
gancho al hígado, que fue el golpe más distintivo en la monstruosa carrera de Chávez. En la imagen se observa a Chávez Jr. tras enviar a la lona a Grover Wiley en un pleito de junio de 2007 en
Nueva York, el cual resultó significativo porque el peleador estadounidense había derrotado al legendario padre de su oponente en la última pelea de 'JC', en septiembre de 2005, apenas la sexta vez que el
miembro del Salón de la Fama fue vencido en 115 combates como profesional. La historia relata que Chávez Jr. vengó a su padre al noquear a Wiley en tres rounds en el mítico Madison Square Garden.